Tecnotrón 2.0



No, no soy un fotomatón. Valoro la fotografía desde un punto de vista artístico, no como una máquina que hace fotos "sin ton ni son".


En las personas existen sentimientos, lo que algunos llaman "alma", que nos hace ser precisamente humanos y nos diferencia de un robot, que hace las cosas simplemente por orden, de manera cuadriculada, sin salirse nunca de los márgenes porque ya está programado para ello. Eso nunca fue ni irá conmigo. No son ni mi manera de ser ni de actuar.


La magia se da cuando precisamente y por decisión propia de algo que te nace de dentro lo haces y te sales de lo establecido para llevar a cabo una acción, convirtiéndose así en algo personal, llevando tu marca, tu espíritu. Es lo que nos hace diferenciarnos de los demás. Dicho de otra manera, ser nosotros mismos.


De hecho, de algo tan sencillo como, no sé, hacer una simple tortilla, puede tener un sabor tan distinto según quien la haga, ¿por qué? ¿si una tortilla siempre lleva los mismos ingredientes? Precisamente, porque cada cual le da su toque. Ya sea un pizca de más sal, patatas menos cocidas, más fritas... Eso gira en torno a tu propia elección, a tu propio gusto. Es tu decisión. No eres una máquina que actúa dentro de unos límites.


El hecho de hacer fotografías no es solo apretar un botón, así cualquiera.

Es como si decimos que todos somos peluqueros porque sabemos recortar con tijeras, pintores porque sabemos coger un pincel, atletas porque sabemos correr, futbolistas porque sabemos patear un balón. Y no, no tiene nada que ver una cosa con la otra.


Cuando hacemos algo con verdadero sentimiento, con pasión, con cariño, con técnica, práctica... Cualquier cosa que hagamos, y pongamos ese empeño en ello, se puede convertir en arte, desde lo que es cocinar, hasta coser o jugar a videojuegos. Pero se tienen que dar esos ingredientes para que eso ocurra. Y, por supuesto y no menos importante, su valoración, la convicción que tienes en saber que lo que has hecho tiene verdadero contenido y los demás lo puedan ver. No todos servimos para todo.


Tenemos que conocernos bien a nosotros mismos para saber dónde se hayan nuestras limitaciones, que no nuestros miedos, y eso se consigue sabiéndote escuchar, sabiendo cuál es el camino que tienes que seguir, meditando, reflexionando, atendiendo a tus propias actuaciones, que son a fin de cuentas las que nos definen. Simplemente interiorizar, oír tu corazón.


Es la única manera, a mi entender, de llegar a saber quién eres y lo más importante: SER LIBRE, y no una máquina.


@ivandelprestamo



55 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo