Más allá de la fotografía


El título de este post ya prácticamente define el resto del texto que vas a leer a continuación. Yo simplemente te hago la siguiente cuestión: ¿Qué hay para ti más allá de una fotografía?


Por ejemplo, piensa en una imagen que te sugiera algo que recuerdes con alegría, con pasión, con tristeza. Imagina una que tengas ahí guardada en el "cajón de los recuerdos" de tu mente.


Bien, si ya la tienes, estoy seguro de que al "verla" te están viniendo estas cosas, llamémoslas sentimientos, esos productos de tu imaginación que unidos a tus recuerdos te hacen ver la realidad desde tu propio punto de vista. Y que, por supuesto, están ahí, permanecen para siempre en tu memoria. Supuestamente ni existen, porque no se ven, pero no veas si algunos hacen daño u otros te dan alegrías. Es curioso, y para colmo, son capaces de trasladarte en el tiempo. ¿Cómo puede ser? ¿Qué se esconde detrás de todo esto?


Aunque estemos acostumbrados al mundo físico, a lo tangible, si cada uno vemos nuestra realidad desde nuestros ojos, es que existen una multiplicidad de realidades que coexisten al mismo tiempo. La tuya, la mía, la de él, la de ella, la de todos. Y es ahí en esa última donde se encuentra la verdad más absoluta. Y por eso entiendo a su vez que la vida ha de ser compartida tal y como nosotros la entendemos. Más que por la lógica, por la naturaleza más intrínseca del ser humano.


El mundo al fin y al cabo es como lo percibimos, siendo nuestro interior la lente a través de la cual lo vemos.

Uno de los motivos por el que decidí adentrarme en este mundo tan, para mí, mágico de la fotografía es que la cámara es un instrumento a través del cual representas la realidad del mundo tal como tú lo ves y lo materializas. Es como el pintor que usa su pincel para representar su visión de las cosas, el escultor que utiliza su martillo y su cincel para dar forma a sus ideas. Es extraerlas de ese mundo intangible y convertirlas en una realidad que todo el mundo es capaz de apreciar. Tus pensamientos, tu visión, tu realidad de repente se convierte en la realidad de todos. Por eso, decía antes, que la verdad más absoluta se encuentra en la realidad que todos somos capaces de apreciar y no a través de nuestros ojos, dando valor al autor que es capaz de comunicar esas sensaciones y trasladarlas al resto. Algunos les llaman artistas, pero para mí cuando nace el verdadero arte es cuando todos somos capaces de apreciarlo.


Esa es la fotografía a mi modo de entenderla, y el camino que me hace recorrer su increíble universo es transmitir una sensación, un sentimiento que todos seamos capaces de captar. El mensaje ha de ser claro, que no del todo sencillo, porque también se trata de interiorizar, y no es tarea fácil. Muchas veces las realidades de los demás, al ser tan dispares, colapsan y te hacen dudar de hasta lo que tus propios ojos ven. Pero no, no es tu verdad, es la de los demás, o la que quieren que veas. Por eso es tan importante reflexionar hacia tus adentros y conocerte a ti mismo, porque eso te va haciendo cada vez más fuerte.


La foto que veis al principio la hice hace apenas unos días, y con ella, quiero darles un ejemplo de lo que significa una verdad apreciable por todos. Sin abstracciones que a veces genera nuestro subconsciente.

Se disputaba un partido que para el equipo local era de vital importancia porque de su resultado dependía el luchar por ascender de categoría.


Corría el minuto 93, los nervios a flor de piel... y ahí sucedió. La emoción del gol unió a jugadores y afición al unísono. La rabia, la fuerza, la lucha contenida de repente dio paso al entusiasmo, a la locura diría yo. Es como ese sentimiento de soltar un peso enorme que no te deja caminar. El sentirse libre al fin y gritar.


Sabía que ese momento iba a ser único e irrepetible. Entonces no dudé un instante y me empecé a mover, cámara en mano, tras recogerla del suelo porque yo también fui víctima de la emoción, y empecé a disparar. Desde el primer momento me di cuenta de que un jugador estaba más emocionado que el resto, que ya es decir. Lo primero que hizo fue mirar a la grada, donde estaba la gente, lo que denota su deber para con la afición. Yo mientras tanto seguía disparando más fotos, me seguía moviendo, captando los gestos de los jugadores, pero sin perder a este sujeto de vista hasta que, saltando por encima de sus compañeros levantó el brazo hacia la gente celebrando junto a la afición y su equipo ese gol que tanto anhelaban.


Así pues, qué hay más allá de una fotografía, pues todo eso, y mucho más. Pero ante todo, que es la pura verdad la cual todos podemos apreciar, formando parte del imaginario colectivo para siempre. Como la del gesto de alegría y de lucha reflejado en el rostro de este jugador.

En este tiempo me he dado cuenta que el deporte, así como lo puede ser otra disciplina, es una máxima expresión de sentimientos que no se pueden ocultar, que no se pueden fingir, como la de esta foto que hoy os traigo, y que os seguiré trayendo.



@ivandelprestamo

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